Querétaro, Qro 13 de Agosto .— Comerciantes establecidos del Centro Histórico de Querétaro fijaron una postura conjunta en contra de lo que calificaron como un crecimiento desordenado del comercio en la vía pública y demandaron a las autoridades municipales hacer cumplir la normatividad, garantizar la movilidad y proteger los espacios públicos.

Durante una rueda de prensa, representantes de distintas organizaciones comerciales señalaron que el problema no se limita a un punto específico del Centro Histórico y advirtieron que, de continuar el crecimiento del ambulantaje, la zona podría regresar a escenarios de desorden similares a los registrados en la década de los noventa.
El encuentro fue encabezado por René Laureano Martínez, presidente de la Agrupación de Comerciantes del Centro Histórico, quien sostuvo que la problemática adquiere especial relevancia ante la proximidad del 500 aniversario de Querétaro, al considerar indispensable que la celebración se desarrolle en un Centro Histórico ordenado y con respeto a sus espacios públicos.
Uno de los principales puntos de preocupación es el andador Madero, donde, de acuerdo con los comerciantes, vendedores de artesanías y otros productos se han instalado desde el 5 de julio con la intención de permanecer hasta el 31 de agosto.
Los representantes señalaron que esta situación incluso ha provocado cierres temporales de la avenida Zaragoza. Aseguraron que el pasado 5 de julio la vialidad permaneció cerrada durante aproximadamente nueve horas, mientras que el 3 de agosto el cierre se prolongó por cuatro horas, generando afectaciones a la movilidad y al transporte público.
Los comerciantes establecidos cuestionaron además que parte de la mercancía que se ofrece en la vía pública sea presentada como artesanía, pues afirmaron que una proporción importante corresponde a productos importados y no necesariamente a artículos elaborados por artesanos queretanos o mexicanos.
Comerciantes denuncian pérdidas de hasta 80%
Francisco Ortega, representante de comerciantes de la calle Madero, explicó que la instalación de puestos en la vía pública afecta directamente la visibilidad y el acceso a los establecimientos formales.
Señaló que los negocios establecidos deben enfrentar rentas, servicios, salarios, seguridad social y diversas obligaciones legales, mientras compiten con vendedores que ocupan espacios públicos frente a sus locales.
La representante de los comerciantes de los andadores, Elisa García, afirmó que las afectaciones económicas han llegado hasta 70 y 80 por ciento en las ventas de algunos establecimientos.
García sostuvo que existen comerciantes con décadas de antigüedad en la zona que han cumplido con las disposiciones de las autoridades, particularmente en materia de Protección Civil y funcionamiento de los establecimientos.

También rechazó que la inconformidad de los locatarios tenga como origen una oposición hacia los pueblos indígenas.
“Nosotros no estamos en contra de la gente indígena”, sostuvo, al señalar que en los propios locales y carritos del Centro Histórico trabajan personas indígenas desde hace décadas.
El reclamo, explicó, está relacionado con la ocupación de la vía pública y con lo que consideran una competencia desigual frente al comercio establecido.
Piden hacer valer espacios destinados al comercio
Los comerciantes afirmaron que las autoridades han ofrecido distintos espacios para que los vendedores ambulantes desarrollen su actividad, entre ellos mercados y casonas ubicadas en el Centro Histórico.
Sin embargo, aseguraron que algunos grupos han rechazado estos lugares y han optado por permanecer en las calles.
García señaló que el problema ha crecido durante los últimos años y estimó que actualmente podrían existir alrededor de 400 vendedores en temporada vacacional, frente a los aproximadamente 30 que identificaban en años anteriores.
Los comerciantes también cuestionaron la existencia de diversos liderazgos y agrupaciones que, según dijeron, han surgido alrededor del comercio en vía pública.
No obstante, las acusaciones personales realizadas durante la conferencia deberán ser consideradas como señalamientos de los propios comerciantes, al no presentarse durante el encuentro documentación o resoluciones que acrediten las imputaciones mencionadas contra determinados líderes.
Respaldan al comercio establecido de otros sectores
Guillermo Mujica, representante de comerciantes de la Central de Abastos de Querétaro, manifestó su respaldo a los locatarios del Centro Histórico y sostuvo que el comercio informal representa una problemática que también afecta a otras zonas de la ciudad y del país.
Aclaró que la postura no busca impedir que las personas obtengan ingresos, sino exigir que las actividades comerciales se desarrollen dentro de un marco de legalidad.
Los comerciantes pidieron “cero tolerancia” hacia quienes, según su postura, utilizan la ocupación de espacios públicos para generar conflictos o presionar a las autoridades.
También rechazaron cualquier forma de violencia o cierre de vialidades, al considerar que estas acciones generan ingobernabilidad y afectan a ciudadanos, comerciantes y visitantes.
Reconocen que algunos locatarios también han ocupado la calle
Durante la rueda de prensa se cuestionó a los comerciantes establecidos sobre los señalamientos de que algunos negocios formales también han comenzado a sacar mercancía hacia la vía pública.
Elisa García reconoció que algunos locatarios han recurrido a esta práctica debido a la competencia que enfrentan, aunque sostuvo que originalmente existen reglas que limitan la colocación de productos fuera de los establecimientos.
Explicó que algunos comerciantes han ampliado su exhibición hacia la calle como una medida para intentar recuperar ventas, pero aseguró que la postura del sector es que, una vez retirado el comercio ambulante, también deberán regresar a las condiciones establecidas previamente.
Proponen recuperar el orden del Centro Histórico
Los representantes comerciales recordaron que durante la década de los noventa el Centro Histórico enfrentó una fuerte presencia de vendedores ambulantes y problemas de inseguridad.
Según su versión, parte de aquella problemática fue atendida mediante la creación de espacios específicos para comerciantes, incluidos los carritos ubicados en los andadores, así como otros puntos destinados a actividades comerciales.
Por ello, plantearon que la solución actual debe partir nuevamente de la regulación, reubicación y respeto a los espacios públicos, en lugar de permitir una expansión constante del comercio en las calles.
Los comerciantes establecidos hicieron finalmente un llamado al gobierno municipal para mantener las mesas de diálogo, pero también para avanzar en acciones concretas que permitan recuperar la movilidad, ordenar el comercio y garantizar condiciones de competencia más equilibradas.
Su principal petición, enfatizaron, es que la ley se aplique por igual, tanto a quienes cuentan con un establecimiento formal como a quienes desarrollan actividades comerciales en la vía pública.




