Gobernador, Querétaro merece una administración pública guiada por la legalidad, la transparencia y el interés general, no por intereses particulares ni acuerdos ajenos al escrutinio ciudadano.
La población espera resultados concretos en materia de justicia, seguridad, salud, empleo y servicios públicos. Es responsabilidad de su gobierno atender estas demandas, informar con claridad y rendir cuentas sobre sus decisiones.
Asimismo, es indispensable investigar y esclarecer cualquier posible caso de nepotismo o conflicto de interés. Ningún familiar, amigo o persona cercana debe recibir privilegios, contratos, cargos o protección sin procesos transparentes, criterios de mérito y pleno cumplimiento de la ley.
Debe puntualizarse el mal desempeño de las fiscalías cuando no investigan con diligencia, no ofrecen respuestas oportunas, retrasan los procesos o generan dudas sobre su imparcialidad. La falta de resultados en la procuración de justicia debilita la confianza ciudadana y favorece la impunidad. Las fiscalías deben actuar con autonomía, profesionalismo y estricto apego a la ley, sin proteger intereses políticos ni particulares.
También preocupa la supremacía del poder sobre las instituciones y la ciudadanía. Ninguna autoridad, grupo político o funcionario puede colocarse por encima de la Constitución, las leyes y los derechos de las personas. El poder público debe estar limitado por la legalidad, sujeto a controles y obligado a rendir cuentas.
Como titular del Poder Ejecutivo estatal, usted debe asumir la responsabilidad política de conducir una administración abierta, eficiente y sujeta a la rendición de cuentas. Corresponde a su gobierno fortalecer las instituciones, garantizar el acceso a la justicia y evitar cualquier uso abusivo del poder.
La sociedad exige resultados, legalidad, fiscalías eficaces y cero privilegios indebidos. Querétaro pertenece a todas y todos sus habitantes, y su gobierno debe estar al servicio del interés público.
Manuel Urquiza




